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Web práctica

Qué ocurre cuando transferís un archivo mediante un código QR

El QR no guarda tu archivo: le da a otro dispositivo una forma de encontrar la sesión.

Por Roberth Dudiver · Lectura de 2 min · 25 lecturas

Un código QR puede contener una dirección, un identificador de sesión o los datos necesarios para iniciar una conexión. Cuando la cámara lo lee, el teléfono llega al punto de encuentro correcto. El archivo, que puede pesar cientos de megabytes, viaja después por otro canal.

Hay dos diseños frecuentes. En uno, el archivo se sube a un servidor y el segundo dispositivo lo descarga. En otro, ambos navegadores intentan conectarse entre sí mediante tecnologías como WebRTC. El segundo enfoque puede reducir el almacenamiento intermedio, aunque necesita mecanismos de señalización y a veces un servidor de relevo cuando la red no permite conexión directa.

Antes de elegir una herramienta, mirá tres cosas: límite de tamaño, tiempo durante el cual el enlace sigue activo y destino efectivo de los datos. Una interfaz que dice «sin nube» debería explicar qué pasa si falla la conexión directa. Si vas a transferir documentos sensibles, comprobá además que la página usa HTTPS y que el código expira.

FileFlow usa el QR para acortar el arranque de la transferencia entre celular y PC. La promesa útil es menos pasos. La arquitectura concreta de cada sesión siempre depende del navegador y de las condiciones de red.